En primer lugar quiero pedir perdón por el retraso en contar el fin de esta historia, ya que durante las últimas semanas he estado bastante liado con el trabajo. Hoy terminamos y espero que os haya gustado.
“Finalmente y tras algunos años de investigación, el doctor Taubenberger vio terminado con éxito su trabajo de investigación. Habían encontrado a “el asesino”, lo habían estudiado con detalle e incluso habían conseguido resucitarlo. Los resultados obtenidos eran de mucha importancia, sobretodo con la presente amenaza de una nueva gripe aviar, por lo cual era necesario hacerlos públicos a la comunidad científica y al público en general. Lo que en principio se presentaba como la parte más fácil del trabajo resulto ser un nuevo reto.
Todos los resultados obtenidos con el virus de la gripe española fueron divididos para ser publicados por separado en el mismo día en dos artículos en las dos revistas más prestigiosas. Uno fue enviado a la revista Nature y otro a Science. En el momento que los artículos llegaron a los correspondientes editores de las revistas, todo el mundo se dio cuenta de la “dificultad” de su publicación. Habían resucitado a un virus peligrosamente letal, y aunque sus resultados eran de especial relevancia para la virología, tenían otros aspectos éticos que no se podían pasar por alto.
El uso dual de la información biológica y científica era un tema que se había empezado a tratar de una manera muy especial en Estados Unidos desde el atentado del 11 de Septiembre. ¿Debería de ser publicada la secuencia de este virus? A nadie se le escapa que el uso de esa información por parte de los científicos puede ser muy valioso, pero del mismo punto podría ser utilizado por grupo terroristas o por científicos fuera de la legalidad para construir un virus letal de peligrosas consecuencias. Por lo tanto, el problema se encontraba sobre la mesa de los editores de estas revistas. ¿Era éticamente moral la publicación de estos resultados?
En el momento en que la existencia de estos datos junto con la existencia de una cepa del virus resucitado en algún laboratorio del mundo salto a la comunidad científica, se produjo un gran revuelo y discusión. Algunos grupos de científicos eran totalmente contrarios a su publicación, al igual que pedían la completa destrucción de estas muestras lo antes posible. No era la primera vez que algún virus o muestra biológica escapaba de un laboratorio. Si eso ocurría, el desastre podría ser de resultados catastróficos. No obstante, los editores de las revistas anteriormente citadas decidieron que el valor científico de los datos era mayor que los riesgos de un mal uso de ellos, por lo cual decidieron publicarlo.
Tras el 11 de Septiembre en US fue creado el Nacional Science Advisory Board for Biosecurity (NSABB), comité encargado de evaluar todos aquellos aspectos relacionados con los posibles riesgos de la publicación de información científica que pudiera comprometer la seguridad. Los editores mandaron los correspondiente artículos a dicho comité, además de ser evaluados por numerosos expertos y el Instituto de Salud. Los informes fueron favorables, y finalmente se dio luz verde a la publicación y divulgación publica de los resultados.
Todo parecía fácil, pero cuando todo se encontraba preparado para la publicación de los resultados, justo la noche de antes, los editores de dichas revistas empezaron a recibir ciertas llamadas y correos electrónicos de última hora. Por parte de algunos comités y miembros del Instituto de Salud se quería poner freno a la publicación de dichos resultados. No quiero imaginar la noche que pasaron estos dos editores, y su dilema moral ante lo que ellos consideraban una censura científica. Finalmente, y tras numerosas exigencias y presiones, el día 7 de Octubre del 2005 los resultados salieron a la luz. Se produjeron todo una serie de reacciones tanto positivas como negativas. La presión durante esas semanas sobre los editores y los científicos encargados de la investigación fue enorme, pero finalmente los datos estaban a disposición de todo el mundo, tanto para lo bueno como para lo malo.
Hoy en día la secuencia completa del virus de la gripe española está disponible para todo el mundo a solo unos golpes de ratón (tenéis que comprender que en esta ocasión no os muestre como podéis hacerlo). La información generada por estas investigaciones esta siendo de especial relevancia para el desarrollo y lucha de las nuevas gripes de origen aviar como la H5N1. No obstante, la polémica por este tipo de investigación no ha terminado.
Recientemente un nuevo grupo de científicos Japoneses ha estado trabajando con este virus resucitado, por lo cual ya al menos hay dos muestras en distintas partes del mundo. Del mismo modo un grupo de científicos Británicos pretende recuperar nuevas muestras del virus que posiblemente se podrían encontrar en los restos de un militar enterrado en un ataúd de plomo sellado. La importancia de tener nuevas cepas disponibles del virus nos puede dar una información valiosa sobre su evolución, pero al mismo tiempo dispara las alarmas de la posibilidad de un escape de este virus.
El uso dual o con dobles fines de la ciencia es un campo muy interesante y que llevaría a grandes debates. Me gustaría que reflexionarais sobre ello y saber vuestra opinión. Aquí termino con un larga historia que espero os haya gustado.